martes, 10 de julio de 2007

Barcelona. Una lección

Llegué ayer lunes a la Ciudad Condal. Ciudad que fue mi primer contacto con una Europa diferente a la que soñaba cuando aún la conocía.

Ámsterdam – Barcelona es por estos días, una ruta aérea muy transitada. El avión iba cargado de holandeses con sombrilla dispuestos a dejar la lluvia de Ámsterdam y entregarse a la vida mediterránea por unos días.

No deja de asombrarme Barcelona. Es una ciudad que, para quien viene de fuera y pretende vivir en ella puede volverse hostil. Es Hostil. Pero luego de un tiempo, casi por arte de maga, la hostilidad se transforma en hospitalidad. Los mismos que miraban con desconfianza miran con simpatía. Ese fue mi caso. Luego de algunos años la ciudad, en silencio, me adoptó. Me permitió participar de sus instituciones de prensa, de sus instituciones universitarias y de ciertos círculos interesantes.

Pero yo no soy barcelonés, y mi català no es lo suficientemente bueno como para sentirme local. Será por ello que no deja de asombrarme.

Dicen que previo a las olimpiadas de 1992 Barcelona era una ciudad triste, cargaba en su peso el desgaste de una industria textil en decadencia y de un régimen que la había desplazado del centro de la escena cultural y política.

Hoy Barcelona reluce, comercia, vive. Es increíble ver la cantidad de turistas dispuestos a dejar sus euros en ella. Es increíble y admirable ver el sistema de transporte público. Es, otra vez increíble, apreciar el esfuerzo que esta gente ha realizado para posicionarse como una de la ciudad con mayor calidad de vida.

Barcelona aprendió a atraer inversiones, a mejorar su infraestructura, a vender su cultura, a promocionar sus espacios. Es cierto que Barcelona, para quien la conoce en profanidad dista mucho de ser lo que vende. Pero….vende. Barcelona es, muchas veces, una lección para ser aprendida.


N.P

13 comentarios:

hugo perini dijo...

solo estuve en barcelona una vez nicolás y por unos pocos días, agregaría a sus vívidas impresiones el hecho de sentirse no solo en una gran ciudad sino en ese "mediterráneo braudeliano" que para mi es un arco que partiendo desde la ciudad condal pasa por niza y termina en genova, donde todo -salvo las lenguas y la geografía política con sus límites-es tan similar

Nicolas dijo...

Hugo,

Efectivamante es así.

Slds,

Nicolás

Agustin dijo...

Para cuando un post sobre las librerias de Barcelona?

El Bambi dijo...

Mi padre nació en Barcelona y tuvo que escapar de ella junto a su familia en la Guerra Civil. Una historia que bien merecería un libro.

Tengo, además, tres sobrinos nacidos allá, y he estado en dos ocasiones en la Ciudad de Serrat.

Alea Iacta Est dijo...

Bambi,

Hay varios libros que describen situaciones parecidas a la de tu padre. Uno en particular, que tiene una detallada descripcion de las situaciones que vivio un joven durante los bombardeos navales al puerto de Barcelona y los escondites que tenian en el viejo raval -obrero de por aquel entonces-; hace muy poco, por si el dato te interesa, descubrieron en el barrio de Gracia los refugios republicanos bajo tierra. Podes mirar la página de la generalitat. Estaba seguro de recordar el título de una novela brillante sobre la Barcelona de la guerra civil. Pero como suele pasar, no se me viene a la mente ni autor ni título. Te averiguo.
Un gusto!
Abrazo
N.

hugo perini dijo...

no se referirá a "la plaza del diamante" de merce reboredo, nicolás? recuerdo que hace mucho incluso pasaron en argentina una miniserie muy buena de tve basada en esa novela

Alea Iacta Est dijo...

No, aunque por supuesto "la plaza del diamante" es uno de esos libros. Sigo sin recordarlo. Asi que ahora mismo, o en cuanto abra, bajo a la librería a averiguar el título.
Abrazo
N

El Bambi dijo...

Quizás el libro que mencionan es una tríada de Gironella: "Los cipreses creen en Dios", "Un millón de muertos" y "Ha estallado la paz". Antes, durante y después de la guerra.

Puedo decir que estos libros marcaron mi vida, me identifiqué mucho con el protagonista, que se llama Ignacio como yo, y cuando estuve en España quise ir a Gerona, epicentro de la novela, para recorrer los lugares que describe Gironella.

Mi abuelo había sido gobernador civil de la República en Granada y Zaragoza, y tuvo que huir a Francia con su familia (por separado) porque los rojos (sí, los rojos) lo tenían en una cheka listo para fusilarlo. Mi abuelo conoció a Franco, y si bien no estaba de acuerdo con todo lo que hizo, era de derechas.

Mi padre dice siempre que los que ahora llaman republicanos no eran más que comunistas y anarquistas, y que aquello no era una república sino un caos absoluto.

Recomiendo la lectura de las obras que menciono, que dentro de todo son bastante neutrales. Gironella fue un tipo muy peculiar, porque era cuestionado desde la derecha y desde la izquierda. En su obra humaniza los personajes que con la guerra se convirtieron en monstruos. Pero refleja muy bien el clima de la época, y cómo hay que tener una mirada más adaptada a aquellos tiempos para comprender (sin justificar) cómo los españoles se mataron entre ellos.

En la Guerra Civil se calculan 500.000 muertos, pero Gironella dice que por cada español que moría había otro que lo mataba y se mataba a sí mismo también.

Saludos desde Buenos Aires.

hugo perini dijo...

lo que usted comenta del autor que menciona bambi es lo que nos suele pasar a todos los que estamos en el "centro", esto es recibimos de ambos lados, pero en fin...cada uno debe asumir los riesgos del lugar que desea ocupar

Alea Iacta Est dijo...

La historia espanola es tragica claro esta. Sin embargo, solo quisiera rescatar un dato importante.
La Republica habia sido instituida democraticamente. Luego, la guerra civil es un lugar donde no hay angeles o demonios sino pura violencia. La difrencia entre ambos regimenes es, sin embargo, clara.
Uno habia sido elegido democraticamente, e intento generar instituciones claras y constitucionales y el otro, goberno 40 anos de manera autoritaria.
Los muertos de un lado, el franquista, fueron reconocidos y condecorados. Mucha gente esta buscando aun hoy los cadaveres de los republicanos que murieron, bien en la guerra bien despues.
Es un dato objetivo que no entiende de derechas o izquierdas.
abrazo
Nicolas

margarita dijo...

Que interesante todo esto. Mis abuelos salieron de Rusia por la Guerra Civil de la que poco se habló. En general se conoce como Revolucion la de octubre de 1917 y en realidad los rusos consideran a la revolucion la de febrero de 1917. Lo que pasa es que (ya lo voy a ir contando en mi blog) el descontento hacia los zares era unánime pero no se ponían de acuerdo en como seguir. De ahi surgió la Guerra Civil de blancos contra rojos, que fue violencia pura, como lei recien aqui mismo, y eso dio la aparicion del golpe de Estado de Lenin.
Yo no tomo partido por los que defendió mi bisabuelo, los blancos, soy moderada, pero tampoco puedo aceptar el Regimen posterior. Se calculan desde 2 millones (la cifra más baja) entre muertos y desaparecidos por el régimen comunista ruso. Parte de mi familia está en esas estadísticas.
Barcelona me gustó mucho, de visita.
Saludos
M

A.Orte dijo...

FElicidades, Nico, un artículo 100% cierto. Barcelona tiene la hostilidad de las ciudades europeas con orientación para la economía, pero a la vez la apertura del comercio y el márketing. Es cierto que esa medida se manifiesta en una cierta defensa de sus valores propios e históricos, pero a la vez la mirada directa a Europa, de ahí las sensaciones que tienes.
Respecto a la novela "la Plaza del Diamante",Hugo, la autora es Mercè Rodoreda (desconozco si en Argentina le llamaron de otra manera).

Anónimo dijo...

HACE QUINCE AÑOS…LAS OLIMPÍADAS…



Por Rafael del Barco Carreras



Llovió tan ilimitado dinero sobre la ciudad que se palió, CASI, la catástrofe de PORCIOLES y el franquismo, surgiendo de nuevo la Barcelona de la burguesía de entre siglos. Pero apareciendo las prácticas constructoras habituales, el recorte de cemento y calidades, visibles en la Ciudad Olímpica antes de “entregada la obra”. Derrumbes, grietas, manchones de salitre, alturas que no permiten el tránsito de camiones ¡en el puerto!, y drenajes deficientes con sus inundaciones. Tras el gran precedente de lo achacado a la “aluminosis” (miles de pisos del franquismo apuntalados y derruidos), surge la simple “falta de cemento”, la chapuza, y se hunde el Carmelo donde en teoría estudios y métodos eran perfectos, se descubre que los presupuestos de mantenimiento no se han invertido donde debían o desaparecido, y los trenes, la electricidad, o el aeropuerto, carreteras (el terrible Eix Transversal), y las autopistas se colapsan recién inaugurados. Hasta las sofisticadas técnicas israelitas de las nuevas cárceles no funcionan, suministradas por un amigo de los Pujol. ¡Y ninguna detención, faltaría más!. Como con el 3% o 20%, la corrupción “técnica” está perfectamente institucionalizada. El “seny catalá” que tan hermosas fachadas supo diseñar se transforma en pura delictiva avaricia cuando aplica presupuestos. Interpelaciones en Parlament y el Parlamento de la Nación, y LA VERDAD, las muchas verdades de tanto desastre, no se sabrán nunca, JAMÁS, porque abarcan todo el panorama de “técnicos”, funcionarios, políticos de derecha o izquierda, amigos o enemigos, grandes constructoras y subcontratistas, con su gran o pequeña mordida de dinero negro. De nuevo Magdalena Álvarez Arza defenderá la Gran Corrupción barcelonesa, al igual que por los 80 con su Jefe Josep Borrell OCULTÓ Y NO DENUNCIÓ (y encima pasados los años justificó su silencio en la prensa) a sus amigos el Delegado de Hacienda e inspectores. Gestos, papeles, cifras, porcentajes, el “nosotros esto y lo otro” y el consabido “vosotros tenéis la culpa”. Más la música del eterno AVE, su Sagrada Familia, los alcaldes, los geólogos, las asociaciones de vecinos, los ecologistas y su ecosistema, los sindicatos y sus huelgas, y hasta los chorizos arramblando el cobre. A por subvenciones y presupuestos, ¡que paga Madrid!. Todos contra el AVE, y contra su tardanza.

Ya Milá quiso detener la Pedrera de Gaudí pero su mujer amaba más el arte que el dinero, y a su pesar, el hermosísimo monumento ha resultado más caro de mantener que una catedral gótica. La piedra no es la adecuada.

Yo presté poca atención a las Olimpíadas. Un juicio, por una urbanización en el que me declararon inocente, me retuvo dos meses en la cárcel de Gerona. Una terrible estancia en una celda con cinco gitanos y su guitarra. Pero fue peor el trato con la sicóloga, castigándome con cambio de módulo (la diferencia, cuatro o seis por celda, dos literas de tres con medio metro de separación) por no cumplir un baremo de “actividades” que el propio verano por vacaciones de los funcionarios y “técnicos” convertía en imposible. Y se me ocurrió escribir mi primera novela: “LOS 10…, 100…, y 500.000 MILLONES DE PTLOS. DE LA ROSA”, con más disgustos que un cambio de módulo. Los grandes triunfadores olímpicos, Samaranch, Pujol, Serra, Maragall, o los segundos en el podium, que en mi ingenuidad creía se derrumbaban, De la Rosa, Piqué Vidal, Pascual Estevill, me demostrarían como se aplasta una mosca cojonera.

A nadie le hizo maldita la gracia las aventuras amorosas del sesentón Antonio de la Rosa con el “je t´aime Antoine”, susurrado al oído, bailando en el Sporting de Montecarlo con una preciosa francesa que le traía de cabeza, pero que aquella noche le negó la entrada a su camarote. Estrategia femenina. O la desesperada reacción ante su despedida invitando al yate al anochecer a tres prostitutas “para él solo”. Por si alguno de sus multimillonarios descendientes se queja, tengo las fotografías (unas sospechosas fotos que ni de lejos inspiré). Tras también despedirme (aquello era inaguantable), pasado el tiempo supe que al día siguiente apareció el hijo Javier y familia, fraguándose el desastre que se me avecinaba (la propia francesa declararía contra mí en el juicio, sin nada concreto, suponiendo engaños y orgías). Y menos gracia anunciar la que sería la próxima gran estafa del club De la Rosa - Piqué Vidal, al que yo añadía Pujol, único personaje sin seudónimo, Gran Tibidabo - Port Aventura.

Mi abogado, Rucabado, fallecido el día antes de mi primer permiso, después de negadas una decena de peticiones faltándome unos escasos meses para entrar en “condicional” y hasta la libertad total, fue cáustico, “te has divertido pero lo estás pagando caro, y lo pagarás más”. Lo de escribir solo es rentable si se elogia al Poder, y la Gran Corrupción demasiado poderosa para lanzarse lanza en ristre a lo quijote contra los molinos. Pero a mí aquellos molinos me jodieron la vida, y entre aquellas paredes me pareció la mejor de las ocupaciones embestir a quien con los años se ha demostrado eran las más retorcidas y amorales mentes de la Gran Barcelona.

La novela no tuvo ninguna resonancia, aunque varías publicaciones, entre ellas El País, le dedicaran unas líneas. El País se portó bien, imprimió mi nombre, aun haciéndome secretario de Antonio de la Rosa. En otras referencias, solo “un preso” en pleno ataque vengativo. La distribuyeron por toda España, por la intervención del grupo Z (Interviú y el Periódico) de Antonio Asensio, cabreado por doscientos millones estafados por su financiero de los 80, pero reaccionaron a tiempo de detener la venta y a las órdenes de Maciá Alavedra, consellé de la Generalitat, se retiró de muchas librerías, hasta amenazando a la distribuidora, que contestaba “agotada la edición” a pesar de que años después comprobé una gran existencia de libros, cubiertos de polvo, en un almacén de San Boi de Llobregat.

Y Pujol ganó más elecciones, y los BILLONES de la Gran Corrupción se “coronaron”, en argot del narcotráfico, con la operación TACOS (consultar Internet). La detención de Piqué Vidal y sus hombres de paja, administradores de sus sociedades “ful”, instrumentales, dicen. Miles de “instrumentales”. El 26-5-2006. Solo unas horas, acusado de blanqueo. 2.000 kilos de cocaína, valor en la ciudad, 10.000 mil millones de las antiguas pesetas, y que generarían en toda Europa, mezclados y en papelinas, varias decenas de miles de millones, y un reguero de degenerados y muertos. No es la primera vez que en diligencias se mezcla su nombre, siempre en operaciones de gran calado, ni supuestamente la única operación. Se le detiene por orden del Juzgado n. 4 de la Audiencia Nacional, y las noticias, dicen, han intervenido Policía y Guardia Civil, pero con la insistencia de la DEA norteamericana. En Barcelona “tabú”, tras casi cincuenta años dedicados a la Gran Corrupción (con un bufete de hasta cien abogados y varios pequeños bufetes de apoyo). Tanto es así que cuatro meses después entra a cumplir la condena de siete años por extorsión y los “técnicos penitenciarios” de la Generalitat le sueltan a los dos meses. Será por librar de la cárcel al gran Pujol, y además por contribuir al PIB local. ¡Que gentuza!. Para rematar…me cayeron encima tres denuncias falsas y otras menudencias, que ya contaré. ¡Y ni de lejos soy la única víctima!, que cuanto más escribo, ahora en Internet, sin que nadie apague mis ordenadores, más descubro.

Han pasado quince años de la llama olímpica, y los grandes casos siguen pendientes, Hacienda con Núñez y el delegado Huguet, con De la Rosa…Gran Tibidabo…¿tendrá algo que ver en los retrasos el Presidente de la Audiencia Barrera Cogollos, amigo y compañero de Sala de Fernández Oubiña, íntimo de Piqué Vidal y Javier de la Rosa, con quien tanto departió en el oscuro rincón de la coctelería Ideal?.

Para detalles www.lagrancorrupcion.com